Crea códigos QR para tu negocio en segundos: enlaces, WhatsApp, WiFi para clientes, menús y tarjetas de contacto. Sin registro y sin caducidad, el código es tuyo para siempre.
¿Qué quieres que haga el código?
Consejo: apunta el QR a una página tuya en vez de a un enlace externo. Así puedes cambiar el destino después sin reimprimir.
El cliente escanea y le abre WhatsApp con el mensaje listo. Solo tiene que darle enviar. Si necesitas el enlace en texto para redes o tu web, usa el generador de enlaces de WhatsApp.
Ideal para negocios con clientes en mesa. Imprímelo y pégalo, se conectan solos sin pedir la contraseña. Funciona en Android e iPhone modernos.
Entre más largo el texto, más denso el código. Si pasas de 300 caracteres conviene usar un enlace.
Al escanear, el teléfono abre el marcador con el número puesto.
Al poner logo subimos la corrección a nivel H automáticamente. Prueba el código con dos o tres teléfonos antes de imprimir.
Contenido codificado
Qué tipo de código conviene en cada caso y los errores que hacen que un QR impreso no sirva.
Esta herramienta genera códigos estáticos: la información viaja escrita dentro del propio patrón de cuadros. No dependen de ningún servidor, nadie puede desactivarlos y no caducan nunca. Son gratis para siempre porque, una vez impresos, no necesitan que nadie mantenga nada.
Los códigos dinámicos que venden otros servicios guardan un enlace corto que apunta a sus servidores, y desde ahí redirigen al destino real. Eso permite cambiar el destino después de imprimir y contar escaneos, pero tiene una trampa grande: si dejas de pagar o el servicio cierra, todos tus códigos impresos dejan de funcionar el mismo día.
Hay una forma de tener lo mejor de los dos sin pagar suscripción: genera un código estático que apunte a una dirección de tu propio dominio, por ejemplo tunegocio.com/menu, y configura ahí una redirección desde tu hosting. Cuando quieras cambiar el destino, cambias la redirección y el código impreso sigue funcionando. Puedes armar esa redirección con nuestro generador de .htaccess.
Dos códigos en la mesa: uno de WiFi para que se conecten sin preguntar la contraseña, y uno de enlace hacia el menú. Nivel de corrección Q o H, porque los menús se manchan y se doblan. Nunca uses un PDF pesado como destino del menú, usa una página web ligera.
Un código de WhatsApp con mensaje precargado en lonas, tarjetas y escaparate. Precarga el mensaje con una referencia del lugar, por ejemplo "vengo del anuncio de la sucursal Centro", y así sabes de dónde llegó cada cliente sin herramientas de medición.
Un enlace a la ficha del producto o a la garantía, siempre con parámetros UTM para saber cuánto vende el empaque. Arma esos parámetros con el constructor UTM y pega el enlace resultante aquí.
Un código de contacto en la tarjeta de presentación. El otro lo escanea y tus datos quedan guardados en su teléfono sin teclear nada. Es la diferencia entre que te guarden y que tiren la tarjeta.
No. Son códigos estáticos, la información va dentro del propio código y no depende de ningún servidor. Nadie puede desactivarlos ni cobrarte después. Muchos servicios gratuitos generan códigos dinámicos que mueren cuando termina la prueba, estos no.
Con un código estático no, porque el enlace está grabado en el patrón. La solución es apuntar el QR a una dirección de tu propio dominio y cambiar la redirección desde tu hosting cuando lo necesites. El código impreso sigue siendo válido para siempre.
El nivel indica cuánto daño resiste el código. L aguanta cerca del 7%, M el 15%, Q el 25% y H el 30%. Para pantalla usa M. Para impresión en materiales que se manchan o se doblan usa Q o H. Si pones logo, siempre H.
El lado debe medir al menos la décima parte de la distancia de lectura. Para 30 centímetros bastan 3 centímetros de lado. Para un espectacular que se lee a 10 metros necesitas un metro. Descarga el SVG para imprimir, es vectorial y no se pixelea.
No. El código se calcula con JavaScript dentro de tu navegador, incluido el logo que subas. Ni el contenido ni las imágenes salen de tu equipo, así que puedes generar contraseñas de WiFi o datos de contacto sin exponerlos.
Un código que apunta a tu propio dominio lo controlas tú para siempre. En NEUBOX tenemos hosting y dominios listos para eso.